viernes, 22 de agosto de 2014

¿Cómo están tus huesos?

Ezequiel 37

Dios quería mostrarle algo a Ezequiel. Lo tomó y su espíritu lo llevó a un valle que estaba lleno de huesos completamente secos.

Ahí, había gente que una vez tuvo vida. Soldados que alguna vez se pararon en la línea de batalla con los pantalones bien puestos diciendo "Te serviré Señor, AUNQUE MUERA EN EL INTENTO". Había jóvenes que luego de casarse y pensar que todo sería "color de rosa", ante la primer crisis matrimonial se desilusionaron de la vida y cayeron hasta lo más bajo.
Había hombres que expresaron su llamado y deseo de ser pastores y restaurar almas, pero se encontraron con el filo penetrante de una crítica, y decidieron enterrar esos sueños.
Había mujeres que nacieron para ser madres de multitudes y terminaron muriendo estériles.

Cuánta gente deprimida hay hoy en día entre los cristianos. Gente que cree que no hay más. Personas que ven su realidad y que piensan que así es la vida. Que no hay vuelta atrás.

Entonces Dios le dijo "Ezequiel, hombre mortal, ¿crees que estos huesos puedan volver a la vida? 

Yo te pregunto a ti "¿crees tú que, teniendo Dios el poder para resucitar huesos secos y darles vida, puede darte resurrección a ti y darte una nueva vida llena de esperanza?

Dios lo puso delante de ése terrible cuadro y, ántes de nada, lo llama "hombre mortal". Dios estaba dejando en claro que no había nada en él, sino solo la mano de Dios usándolo. 

Ezequiel contestó intrigado.

"Diles de mi parte" (profetiza). Vos podés estar pasando situaciones tan delicadas y graves que el único futuro que ves son huesos secos, sin vida. Personas muertas en vida, sin felicidad, sin ánimos de luchar por los sueños. Acabados. resignados. 
Gente que ha perdido la pasión por Jesús. Personas que, juntas, se ven como un gran valle, pero un gran valle de huesos secos. 
Sin embargo, la Gran herramienta que Dios nos da es "háblales de mi parte (PROFETIZA)" 

¿Has pensado alguna vez, en vez de pedirle a Dios por tu crisis y rogarle constantemente por tu milagro, hablarle a tu crisis, profetizarle y decirle con lágrimas en los ojos y tal vez apretando los dientes: CRISIS!!! (alcoholismo, destrucción familiar, divorcio, enfermedad) YO PROFETIZO SOBRE TI, RESUCITA y RECOBRA VIDA EN EL NOMBRE QUE ES SOBRE TODO NOMBRE?

Cuenta Ezequiel, que mientras profetizaba escuchó un ruido muy fuerte. Eran los huesos, que se estaban juntando los unos con los otros, uniéndose y tomando forma. 
¿sabes qué significa esto?

Hay gente que está tan enterrada, sin sueños, sin esperanzas. Incluso, sin ganas de vivir, que son iguales a los huesos secos. Ellos son lo que ves, son los más netos. Hasta se justifican diciendo "no voy a la iglesia, para no ser hipócrita". 
Pero hay otros, que aparententemente se ven bien. Van a la iglesia, levantan las manos, ríen, lloran, tocan, sirven, PREDICAN y ministran, pero por dentro no tienen vida. Les falta el aliento de vida. 

Tu puedes tener forma, ser un hombre y una mujer de familia de pastores. Incluso, a vista de todos, parecer el mejor cristiano. Pero cuando Dios creó a Adan, éste también parecía hombre. También parecía un buen cristiano y también tenía las mejores cualidades…. pero no tenía VIDA hasta que DIOS sopló en él. 

¿Te identificas con alguno de éstos? Pensalo en tu corazón. 

Dios nos está diciendo NO BASTA con resolver tus cuestiones visibles y actorales, porque los mejores actores no están en Hollywood. No basta con congregarte, no basta con tocar en la plataforma, no basta con ser una buena persona, HACE FALTA que haya ALIENTO de vida. 
Falta aliento de vida porque hemos dejado nuestro primer amor con el Rey. Nos hemos olvidado de dónde nos sacó!
Hemos olvidado que mientras nosotros pensábamos en nuestros sueños, EL sueño de EL éramos nosotros!
Nos olvidamos que teniendo toda la alabanza en el cielo, a los ángeles y querubines, todo eso no le bastó, hasta que creó al hombre. Te creó a ti y a mi porque con los ángeles no le era suficiente.
Recuerdas cuando no le preguntabas nada al Señor, solo hacías lo que El te decía, porque sabías que EL tiene Planes de bendición para ti!

Ezequiel profetiza vida sobre ellos y de pronto el espectáculo más impresionante digno de una película ganadora de todos los óscares, comienza a suceder:

Un estruendo aparece y la carne empieza a aparecer, los tendones y, finalmente, el espíritu de VIDA les da aliento y, de pronto, aquellos enterrados, muertos, que aparentaban, de ser un ejército de huesos secos se convirtieron en el EJERCITO TEMIBLE DEL REY DE REYES. 

Hoy declaro sobre tu vida el aliento de Jehová de los Ejércitos. Sobre tu casa, sobre tu familia, sobre tu trabajo y estudios. Una visión nueva, nuevas metas, nuevo propósito. 

Bendiciones!







miércoles, 20 de agosto de 2014

La gran sensación

Hace unos años tuve una pelea con un amigo en la cual yo era 100 por ciento responsable. No me habló por varios meses hasta que un día me perdonó. Es una sensación increíble y extraña a la vez. Sentí una especie de vergüenza que hizo que todas mis siguientes acciones para con él sean cuidadosas. Como que ya no quería volverlo a hacer enojar y, a la vez, quería mostrar mi agradecimiento agradándole. 
Siempre mencionamos que Dios perdonó todos nuestros pecados. Lo proclamamos, lo gritamos, lo compartimos, pero ¿de verdad lo sentimos?.

Hace pocos meses alguien me preguntó en pleno servicio que qué era para mi la justicia. Pensé en la balanza, símbolo de ella, y contesté algo sin desnivel, algo perfecto. Luego me preguntó "¿y tu te consideras justo?" Le contesté que no. Esta persona me miró, sonrió, y me dijo que ese era un gran problema. Porque al yo considerarme injusto estaba invalidando el sacrificio de Jesús sobre mi. En pocas palabras, no me sentía perdonado por él.


Romanos 4:25 “El cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación”.

Si lográramos sentir el perdón de Dios todas nuestras actitudes cambiarían. Es como si un gran asesino fuera perdonado por la familia de la víctima. El malhechor se sentiría tan inmerecedor de dicho perdón que sus actos cambiarían para siempre. 
Por eso, dice la biblia en Juan 4:10 que el amor consiste, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que El nos amó primero. No importa cuánto prometas ser mejor y amar a Dios, o la cantidad de pactos que hagas con él de que no volverás a caer, SIEMPRE El va a estar un paso adelante tuyo amándote primero y perdonándote. 
Es tiempo, no importa cuántos años en el evangelio tengamos, que sintamos su perdón.

Milagro vs. Proceso

¿Cuántas veces quisiste ver un milagro realizado? Sobre todo aquellos que son dignos de publicarse por todos lados. 
Un enfermo que diga "de pronto los resultados dicen que estoy curado y no tengo nada, DIOS LO HIZO", o una familia sin dinero pueda decir "Apareció alguien que me ofrendó mucho dinero, DIOS TOCO SU CORAZON". 
A todos nos gustan los milagros así.

En 2da de Reyes 3 vemos otro tipo de milagro.

Dos reyes y, más tarde, un tercero, se suman para ir contra un enemigo en común: el rey moabita.

El camino que eligieron para dicho ataque fué clave:

(3:8) "Por el desierto de Edom".

Mientras iban, se quedaron sin provisiones, y sin agua para ellos y sus caballos. La muerte no iba a ser por espada, sino por falta de provisiones. A veces estamos en ese desierto, que cuesta y duele, y cuando menos lo esperamos llega el punto crítico y más profundo de la crisis, donde te quedas sin fuerzas, sin aliento, sin ganas de seguir. (vs.3:10) Hasta llegamos a pensar que Dios no nos quiere dejar seguir.

Tras consultar al profeta Eliseo, este dice lo siguiente: (3:16) "haced muchos estanques". La provisión del agua llenaría esos estanques, pero ellos debían construirlos, y en cantidad. Si construían 2, se llenarían 2. Si construían cientos, entonces se llenarían cientos. Todas esas veces que de rodilla le pides a Dios un milagro, o aquellas veces que te quedas dormido intentando orar y tener comunión con El. Todas esas veces que has pedido oración a todas las personas que conoces. Esos son tus estanques y Dios te dice que sigas construyéndolos, porque serán llenos.

Al leer éste pasaje, uno tiende a imaginarse que las aguas que llenarían tales estanques serían de lluvia. "Dios hizo llover, y los estanques se llenaron". Es el milagro fácil que uno desea. "Dios sanó de pronto", "Dios otorgó el dinero de la nada", "Dios obró de manera subrenatural", sin embargo, las aguas no vinieron de lluvia...
VS 3:20 Las aguas vinieron del camino de Edom, es decir, del desierto!!!
El milagro fácil es una bendición, sin duda alguna, pero no te procesa tanto como el milagro que proviene del desierto. El luchar día a día intentándolo procesa tu carácter y lo vuelve más fuerte, pero el milagro rápido no. En ambos nuestro Señor se lleva la gloria, pero cuando te preguntes "por qué no me sucederá como a tal persona que de pronto el Señor hizo un milagro", recuerda: estas en medio de un proceso, sigue construyendo estanques, y Dios los llenará, y al final saldrás aprobado, como estos reyes que se hicieron con la victoria.