lunes, 13 de octubre de 2014

Identidad

Qué interesante es que el diablo, mientras tentaba a Jesús, pronunciaba una constante antes de ofrecerle beneficios materiales y vacíos: "Si de verdad eres el Hijo de Dios, haz esto o aquello". 
Como si quisiera poner en tela de juicio la identidad del Mesías. (Lucas 4:3)
Hoy en día somos atacados de la misma manera, en la identidad. Pero nos quedamos en la tentación y no la pasamos porque no aprendemos, como Jesús, a resistir al diablo.
Basta mirar Facebook y los diferentes perfiles para darte cuenta la carencia que hay en las personas. Deseos de ser queridos, aceptados, aprobados. 
Jesús tenía mucho que decir acerca de esto. ¿Por qué? Piénsalo:

1) Nació de una persona que era virgen. Imáginate! La gente se reiría de esto ya que es imposible que una persona que no tiene relaciones tenga un hijo. Probablemente tachaban de poco decente a María y de "cornudo", con perdón de la palabra, a José. 

2) Nació sin la parte que pone el padre para ser gestado. Por lo cual muchos piensan que Jesús no era tratado igual que sus hermanos, legítimos hijos de José. Para muchos, Jesús era bastardo. 

3) La biblia casi no menciona a José. Tal vez no tendrían una relación tan estrecha como con María, su madre biológica.

Imaginate una historia similar aplicada a tu vida, en los tiempos actuales. Todo el mundo dice que tu hermano mayor, o tu tío, no te quiere, que no está orgulloso de vos, que no te presta atención, etc. Pero de pronto, aparece tu papá el cual lo ves como gigante y como un súper héroe, y les grita a todos en plena fiesta familiar "YO ESTOY ORGULLOSO DE MI HIJO, Y LO AMO". Cualquier síntoma que hubiera en tu corazón quedaría relegado ante semejante declaración de quien tú consideras el más grande de todos. Eso se repitió hace más de 2000 años. Antes de ser enviado al desierto, en el bautismo de Jesús, se escuchó una voz estremecedora en los cielos que decía "ESTE ES MI HIJO AMADO, EN QUIEN TENGO COMPLACENCIA". Parafraseado: "Este es mi hijo al que amo, y estoy plenamente orgulloso de él." 
Dios quiso dejar en claro que Jesús era su hijo. Y eso hace todos los días con vos y conmigo. Deja en claro al infierno que vos y yo somos hijos de El y que está orgulloso de nosotros. Orgullo que obtuvimos gracias a que Jesús dio la vida por vos y por mi y permitió que el Padre nos vea a través  del filtro de la gracia y el perdón.
Redes sociales, amigos, gimnasio, deportes, es algo que puede estar en nuestra vida, pero es importante no definir nuestra identidad a base de esas cosas. Poner en Facebook o Twitter "orando y leyendo la biblia" no te hace más cristiano, sólo dice que tú quieres que todos se enteren lo que estas haciendo. Entonces analiza cuál es tu motivación pero recuerda lo que dijo Pablo en Filipenses 2:3 "no hagan nada por egoísmo o vanagloria".

Por último, Jesús dejó plasmada una historia con humor incluido.

El diablo lo tentó en 3 oportunidades.

1) Le ofreció pan
2) Le ofreció suicidarse
3) Le ofreció los reinos de la tierra y gloria.

A lo cual, el Mesías le contestó cada uno de esos puntos a lo largo de su vida:

1) Jesús dijo "Yo soy el Pan de Vida"

2) Jesús no se suicidó, sino que dio la vida por toda la humanidad.

3) Luego de eso, Jesús se convirtió en el Rey de Reyes y Señor de Señores.


martes, 2 de septiembre de 2014

La dedicatoria de Dios

¿Alguna vez te has puesto a pensar si estarías en la Biblia si ésta se volviera a escribir?
¿Serías parte de las historias que allí se narran?
La respuesta más común es "No. Nunca estaría porque tengo muchos defectos. No soy ejemplo de nada". Incluso, contestamos "Jamás podría estar en ése libro santo!" pensando que eso nos hace humildes. 



Hoy te quiero mostrar un mensaje que Dios nos dejó en Su Palabra.


Hace miles de años atrás, una persona emitió uno de los consejos más importantes que una persona puede escuchar. Un proverbio que si hubiera que ponerle precio, no habría cantidad de dinero posible que lo pueda pagar. Y es que, no era cualquier persona quien daba dicho consejo. Era el hombre más sabio de la tierra, era Salomón. 

Él dijo "Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida". Proverbios 4:23

Damas y caballeros, les presento al hombre más sabio de la tierra dando un consejo que nos permitirá tener éxito en nuestra vida. Increible, ¿no? De hecho, éste consejo se encuentra en el libro más vendido de la historia, el Best Seller de todos los tiempos. 

"Yo nunca podré hacer algo de semejante magnitud". "Y buenooooo, pero él era el más sabio, es obvio que va a estar en la biblia", "Dante Gebel hay uno solo, yo nunca podré lograr cosas como él", "Billy Graham pagó un precio muy alto por su unción, yo nunca podré tenerla, soy un don nadie. Apenas puedo con mis hábitos ocultos, con mis pecados."

Si éste es tu pensamiento déjame mostrarte lo contrario.

"Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Jehová Dios de Israel (…)"

¿Qué? ¿Acaso el hombre más sabio de la tierra, aquel que tenía todo para terminar siendo uno de los hombres más destacados en su relación con Dios, terminó mal? 

Hay varias enseñanzas que uno puede sacar de esto, pero la que más me gusta es la siguiente:

Aunque tengas errores, caídas y derrotas, Dios pondrá más énfasis en tus éxitos que en tus fracasos.

A la caída de Salomón se le dedicó 1 o 2 versículos, pero a sus éxitos, Dios los hizo famosos permitiendo que tu y yo podamos acceder a los libros de Eclesiastes, Cantar de los Cantares y Proverbios como la palabra de Dios misma! 

Qué grande es la misericordia de Dios. Tu también puedes escribir tus libros con experiencias y sabiduría de Dios, no te limites a tus fracasos. Siempre hay una nueva misericordia para cada día!




















viernes, 22 de agosto de 2014

¿Cómo están tus huesos?

Ezequiel 37

Dios quería mostrarle algo a Ezequiel. Lo tomó y su espíritu lo llevó a un valle que estaba lleno de huesos completamente secos.

Ahí, había gente que una vez tuvo vida. Soldados que alguna vez se pararon en la línea de batalla con los pantalones bien puestos diciendo "Te serviré Señor, AUNQUE MUERA EN EL INTENTO". Había jóvenes que luego de casarse y pensar que todo sería "color de rosa", ante la primer crisis matrimonial se desilusionaron de la vida y cayeron hasta lo más bajo.
Había hombres que expresaron su llamado y deseo de ser pastores y restaurar almas, pero se encontraron con el filo penetrante de una crítica, y decidieron enterrar esos sueños.
Había mujeres que nacieron para ser madres de multitudes y terminaron muriendo estériles.

Cuánta gente deprimida hay hoy en día entre los cristianos. Gente que cree que no hay más. Personas que ven su realidad y que piensan que así es la vida. Que no hay vuelta atrás.

Entonces Dios le dijo "Ezequiel, hombre mortal, ¿crees que estos huesos puedan volver a la vida? 

Yo te pregunto a ti "¿crees tú que, teniendo Dios el poder para resucitar huesos secos y darles vida, puede darte resurrección a ti y darte una nueva vida llena de esperanza?

Dios lo puso delante de ése terrible cuadro y, ántes de nada, lo llama "hombre mortal". Dios estaba dejando en claro que no había nada en él, sino solo la mano de Dios usándolo. 

Ezequiel contestó intrigado.

"Diles de mi parte" (profetiza). Vos podés estar pasando situaciones tan delicadas y graves que el único futuro que ves son huesos secos, sin vida. Personas muertas en vida, sin felicidad, sin ánimos de luchar por los sueños. Acabados. resignados. 
Gente que ha perdido la pasión por Jesús. Personas que, juntas, se ven como un gran valle, pero un gran valle de huesos secos. 
Sin embargo, la Gran herramienta que Dios nos da es "háblales de mi parte (PROFETIZA)" 

¿Has pensado alguna vez, en vez de pedirle a Dios por tu crisis y rogarle constantemente por tu milagro, hablarle a tu crisis, profetizarle y decirle con lágrimas en los ojos y tal vez apretando los dientes: CRISIS!!! (alcoholismo, destrucción familiar, divorcio, enfermedad) YO PROFETIZO SOBRE TI, RESUCITA y RECOBRA VIDA EN EL NOMBRE QUE ES SOBRE TODO NOMBRE?

Cuenta Ezequiel, que mientras profetizaba escuchó un ruido muy fuerte. Eran los huesos, que se estaban juntando los unos con los otros, uniéndose y tomando forma. 
¿sabes qué significa esto?

Hay gente que está tan enterrada, sin sueños, sin esperanzas. Incluso, sin ganas de vivir, que son iguales a los huesos secos. Ellos son lo que ves, son los más netos. Hasta se justifican diciendo "no voy a la iglesia, para no ser hipócrita". 
Pero hay otros, que aparententemente se ven bien. Van a la iglesia, levantan las manos, ríen, lloran, tocan, sirven, PREDICAN y ministran, pero por dentro no tienen vida. Les falta el aliento de vida. 

Tu puedes tener forma, ser un hombre y una mujer de familia de pastores. Incluso, a vista de todos, parecer el mejor cristiano. Pero cuando Dios creó a Adan, éste también parecía hombre. También parecía un buen cristiano y también tenía las mejores cualidades…. pero no tenía VIDA hasta que DIOS sopló en él. 

¿Te identificas con alguno de éstos? Pensalo en tu corazón. 

Dios nos está diciendo NO BASTA con resolver tus cuestiones visibles y actorales, porque los mejores actores no están en Hollywood. No basta con congregarte, no basta con tocar en la plataforma, no basta con ser una buena persona, HACE FALTA que haya ALIENTO de vida. 
Falta aliento de vida porque hemos dejado nuestro primer amor con el Rey. Nos hemos olvidado de dónde nos sacó!
Hemos olvidado que mientras nosotros pensábamos en nuestros sueños, EL sueño de EL éramos nosotros!
Nos olvidamos que teniendo toda la alabanza en el cielo, a los ángeles y querubines, todo eso no le bastó, hasta que creó al hombre. Te creó a ti y a mi porque con los ángeles no le era suficiente.
Recuerdas cuando no le preguntabas nada al Señor, solo hacías lo que El te decía, porque sabías que EL tiene Planes de bendición para ti!

Ezequiel profetiza vida sobre ellos y de pronto el espectáculo más impresionante digno de una película ganadora de todos los óscares, comienza a suceder:

Un estruendo aparece y la carne empieza a aparecer, los tendones y, finalmente, el espíritu de VIDA les da aliento y, de pronto, aquellos enterrados, muertos, que aparentaban, de ser un ejército de huesos secos se convirtieron en el EJERCITO TEMIBLE DEL REY DE REYES. 

Hoy declaro sobre tu vida el aliento de Jehová de los Ejércitos. Sobre tu casa, sobre tu familia, sobre tu trabajo y estudios. Una visión nueva, nuevas metas, nuevo propósito. 

Bendiciones!







miércoles, 20 de agosto de 2014

La gran sensación

Hace unos años tuve una pelea con un amigo en la cual yo era 100 por ciento responsable. No me habló por varios meses hasta que un día me perdonó. Es una sensación increíble y extraña a la vez. Sentí una especie de vergüenza que hizo que todas mis siguientes acciones para con él sean cuidadosas. Como que ya no quería volverlo a hacer enojar y, a la vez, quería mostrar mi agradecimiento agradándole. 
Siempre mencionamos que Dios perdonó todos nuestros pecados. Lo proclamamos, lo gritamos, lo compartimos, pero ¿de verdad lo sentimos?.

Hace pocos meses alguien me preguntó en pleno servicio que qué era para mi la justicia. Pensé en la balanza, símbolo de ella, y contesté algo sin desnivel, algo perfecto. Luego me preguntó "¿y tu te consideras justo?" Le contesté que no. Esta persona me miró, sonrió, y me dijo que ese era un gran problema. Porque al yo considerarme injusto estaba invalidando el sacrificio de Jesús sobre mi. En pocas palabras, no me sentía perdonado por él.


Romanos 4:25 “El cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación”.

Si lográramos sentir el perdón de Dios todas nuestras actitudes cambiarían. Es como si un gran asesino fuera perdonado por la familia de la víctima. El malhechor se sentiría tan inmerecedor de dicho perdón que sus actos cambiarían para siempre. 
Por eso, dice la biblia en Juan 4:10 que el amor consiste, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que El nos amó primero. No importa cuánto prometas ser mejor y amar a Dios, o la cantidad de pactos que hagas con él de que no volverás a caer, SIEMPRE El va a estar un paso adelante tuyo amándote primero y perdonándote. 
Es tiempo, no importa cuántos años en el evangelio tengamos, que sintamos su perdón.

Milagro vs. Proceso

¿Cuántas veces quisiste ver un milagro realizado? Sobre todo aquellos que son dignos de publicarse por todos lados. 
Un enfermo que diga "de pronto los resultados dicen que estoy curado y no tengo nada, DIOS LO HIZO", o una familia sin dinero pueda decir "Apareció alguien que me ofrendó mucho dinero, DIOS TOCO SU CORAZON". 
A todos nos gustan los milagros así.

En 2da de Reyes 3 vemos otro tipo de milagro.

Dos reyes y, más tarde, un tercero, se suman para ir contra un enemigo en común: el rey moabita.

El camino que eligieron para dicho ataque fué clave:

(3:8) "Por el desierto de Edom".

Mientras iban, se quedaron sin provisiones, y sin agua para ellos y sus caballos. La muerte no iba a ser por espada, sino por falta de provisiones. A veces estamos en ese desierto, que cuesta y duele, y cuando menos lo esperamos llega el punto crítico y más profundo de la crisis, donde te quedas sin fuerzas, sin aliento, sin ganas de seguir. (vs.3:10) Hasta llegamos a pensar que Dios no nos quiere dejar seguir.

Tras consultar al profeta Eliseo, este dice lo siguiente: (3:16) "haced muchos estanques". La provisión del agua llenaría esos estanques, pero ellos debían construirlos, y en cantidad. Si construían 2, se llenarían 2. Si construían cientos, entonces se llenarían cientos. Todas esas veces que de rodilla le pides a Dios un milagro, o aquellas veces que te quedas dormido intentando orar y tener comunión con El. Todas esas veces que has pedido oración a todas las personas que conoces. Esos son tus estanques y Dios te dice que sigas construyéndolos, porque serán llenos.

Al leer éste pasaje, uno tiende a imaginarse que las aguas que llenarían tales estanques serían de lluvia. "Dios hizo llover, y los estanques se llenaron". Es el milagro fácil que uno desea. "Dios sanó de pronto", "Dios otorgó el dinero de la nada", "Dios obró de manera subrenatural", sin embargo, las aguas no vinieron de lluvia...
VS 3:20 Las aguas vinieron del camino de Edom, es decir, del desierto!!!
El milagro fácil es una bendición, sin duda alguna, pero no te procesa tanto como el milagro que proviene del desierto. El luchar día a día intentándolo procesa tu carácter y lo vuelve más fuerte, pero el milagro rápido no. En ambos nuestro Señor se lleva la gloria, pero cuando te preguntes "por qué no me sucederá como a tal persona que de pronto el Señor hizo un milagro", recuerda: estas en medio de un proceso, sigue construyendo estanques, y Dios los llenará, y al final saldrás aprobado, como estos reyes que se hicieron con la victoria.