¿Alguna vez te has puesto a pensar si estarías en la Biblia si ésta se volviera a escribir?
¿Serías parte de las historias que allí se narran?
La respuesta más común es "No. Nunca estaría porque tengo muchos defectos. No soy ejemplo de nada". Incluso, contestamos "Jamás podría estar en ése libro santo!" pensando que eso nos hace humildes.
Hoy te quiero mostrar un mensaje que Dios nos dejó en Su Palabra.
Hace miles de años atrás, una persona emitió uno de los consejos más importantes que una persona puede escuchar. Un proverbio que si hubiera que ponerle precio, no habría cantidad de dinero posible que lo pueda pagar. Y es que, no era cualquier persona quien daba dicho consejo. Era el hombre más sabio de la tierra, era Salomón.
Damas y caballeros, les presento al hombre más sabio de la tierra dando un consejo que nos permitirá tener éxito en nuestra vida. Increible, ¿no? De hecho, éste consejo se encuentra en el libro más vendido de la historia, el Best Seller de todos los tiempos.
"Yo nunca podré hacer algo de semejante magnitud". "Y buenooooo, pero él era el más sabio, es obvio que va a estar en la biblia", "Dante Gebel hay uno solo, yo nunca podré lograr cosas como él", "Billy Graham pagó un precio muy alto por su unción, yo nunca podré tenerla, soy un don nadie. Apenas puedo con mis hábitos ocultos, con mis pecados."
Si éste es tu pensamiento déjame mostrarte lo contrario.
"Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Jehová Dios de Israel (…)"
¿Qué? ¿Acaso el hombre más sabio de la tierra, aquel que tenía todo para terminar siendo uno de los hombres más destacados en su relación con Dios, terminó mal?
Hay varias enseñanzas que uno puede sacar de esto, pero la que más me gusta es la siguiente:
Aunque tengas errores, caídas y derrotas, Dios pondrá más énfasis en tus éxitos que en tus fracasos.
A la caída de Salomón se le dedicó 1 o 2 versículos, pero a sus éxitos, Dios los hizo famosos permitiendo que tu y yo podamos acceder a los libros de Eclesiastes, Cantar de los Cantares y Proverbios como la palabra de Dios misma!
Qué grande es la misericordia de Dios. Tu también puedes escribir tus libros con experiencias y sabiduría de Dios, no te limites a tus fracasos. Siempre hay una nueva misericordia para cada día!
No hay comentarios:
Publicar un comentario